
Hay ocasiones en que la parada se hace obligatoria. Cada cierto tiempo, que indiscutiblemente depende de cada persona y sus circunstancias, tu propio cuerpo, mente y corazón deciden que tienes que detenerte en el tortuoso camino de crecer, madurar o como diablos lo quieras llamar y volver la vista atrás para poder continuar caminando sin perder el norte, claro que luego la elección del camino mas recto o mas tortuoso y con mas paradas es cosa de cada uno y de los espejismos que se haya creído . . . He de reconocer que yo siempre he sido la clase de persona que elije el camino mas difícil para todo.
Desde hace ya algún tiempo me encuentro en una de esas paradas obligatorias en que los síntomas son claros y concisos. Era incapaz de escribir cualquier cosa que no fuese la lista de la compra, mi mente se negaba a concluir cualquier pensamiento lógico y mi cuerpo casi se negaba a levantarse de la cama cada día. Mis labios enredados en suspiros que provenían de algún inconcreto pesar que se escurría en un oscuro lugar de mi corazón, y mis ojos jugueteaban con algunas lágrimas que sin motivo aparente y siempre en la más completa soledad se deslizaban, o intentaban hacerlo, por mis mejillas.
Finalmente, pese a mi renuencia, me vi obligada a mirar atrás y ver lo ya vivido y el camino que ahora me quedaba por delante, y he de reconocer que tras mirar a los ojos a mi pasado no cambiaría apenas nada de lo vivido y seguramente escogería de nuevo el mismo camino, por que los momentos felices son los que guardo con más cariño y a los que recurro en los momentos más tristes o más difíciles. En cuanto a los malos momentos y situaciones que me vi obligada a afrontar, pese a que no son buenos recuerdos y procuro apartarlos de mi mente, son precisamente ésos los que más me ayudaron a crecer y madurar, a veces antes de tiempo, pero cada cual vive de forma distinta y esta es la que me tocó y elegí vivir yo. Por eso, tras esta parada al fin me siento un poco más en paz conmigo misma y dispuesta a retomar el camino que me queda por delante con más ganas por descubrir que me depara.
De forma que sólo me queda disculparme por mi largo silencio y añadir que este pequeño paraíso nocturno vuelve a estar en activo y creciendo
(Imagen: http://www.deviantart.com – “Please Stop” by Jordan Robin