
(Imagen: Silence by cherriuki; http://www.deviantart.com)
Silencio absoluto, la mente vacía tratando de no pensar más allá del ahora mismo, llenándose de trivialidades en un absurdo intento de ocultar lo que se haya bajo la espesa manta del silencio.
Convertirse en una Barbie de plástico sin opinión, voz, ni preocupaciones, de repente no se antoja mala idea. Es simple, continuar llenando de tonterías aquel silencio que como la puerta de un trastero, oculta los peores temores, es fácil cerrar los ojos a aquello que se vislumbra tras el silencio, mirar hacia otro lado.
Silencio autoimpuesto inconscientemente porque es más sencillo no intentar cambiar nada, dejarse llevar por la corriente aunque no te termine de gustar, es más cómodo seguir el camino ya trazado que buscar el camino propio, más sencillo callar y asentir que gritar la opinión propia, mas cómodo dejar que los demás se forjen una idea de nosotros que mostrarnos tal como somos.
Sin embargo, este silencio autoimpuesto, este ocultar temores, remordimientos y verdades que no se desean ver, me está matando, convirtiéndome en otra oveja mas del rebaño que no desea nada salvo pastar y dormir y quizás de tarde en tarde ser esquilada…