Pe

Pertenezco a una extraña raza de girasoles que crecen en el hormigón bañado por el mar. Extraña raza además de por el lugar abrupto donde germina, por que en lugar de volver su cabeza hacia el sol, admirándolo y adorándolo, es a la luna ante quién abrimos los pétalos y alzamos la cabeza en un vano intento por alcanzarla. Girasoles que sólo miran a la luna y que son inducidos a los sueños, a las divagaciones e incluso quizás un poco a la locura por el susurro con que ella nos canta canciones casi inaudibles y nos narra cuentos.
¿Quién soy? Sólo una persona más, un girasol o giraluna de esos extraños, una princesa sin reino ni corona que en las noches de luna llena destila su veneno entre letras y que humildemente os invita a su paraíso nocturno de melancolías, recuerdos, cuentos, y otras cosas con la esperanza de que disfrutéis de este pequeño rincón.
(Imagen: http://www.deviantart.com – “Sun Flowers against the blue” by VexingArt)